No alabes al sabio
y el vulgo no se enfrentara a él.
No estimes las cosas difíciles de obtener
y no habrá quien se anime a robar.
No mires los objetos deseables
y la mente no se turbara.
Por eso, el hombre sabio en el gobierno,
vacía la mente y llena los vientres.
El pueblo quedará limpio de conocimientos y deseos
y el presumido se abstendrá de actuar.
Actúa sin actuar
y el pueblo gozara del orden universal.
"No se lanza un pez al árbol, no se pone un ave en el agua" (Huai-Nan-tzu).
La antítesis aparentemente brutal entre pensamiento y voluntad y vientre y huesos
se explica pensando que llenar el vientre y reforzar los huesos
corresponde a una necesidad natural para seguir viviendo,
no así llenar la mente o la voluntad de vanos deseos y de vanos pensamientos.
Lo que se busca es la paz del pueblo; como lo explica Wen-Tzu.
(Lo que uno no escucha no le agita la mente).
Imágen vía Rafael Severino (Fcbk)


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